Las operaciones relacionadas con los alimentos están sometidas a grandes presiones de costes y deben funcionar de manera eficiente, sostenible, flexible y sin apenas pérdidas. Para lograrlo, sus productos son supervisados rigurosamente durante toda la producción. Para llevar a cabo esta tarea, se han incorporado a la producción sistemas ampliados de IT con interfaces. Si tuviésemos que ajustar una a una estas interfaces a los diferentes «idiomas» y contenidos de máquinas y sistemas de distintos fabricantes, entonces la red se volvería compleja y cara. Sin embargo, si la operación de transformación de la carne mantiene las Weihenstephaner Standards durante el diseño de los nuevos sistemas de producción, la disponibilidad de los datos pertinentes estará garantizada, el coste individual de la programación de la interfaz se reducirá, y los costes vinculados a la implantación del sistema disminuirán considerablemente.